Princesses

A diferencia de otros países musulmanes Turquía no reprime la homosexualidad y la transexualidad. Sin embargo el estigma social y familiar que esto  supone, en ocasiones es mucho más grave. Turquía tiene un importante problema con el tema de los crímenes de honor. En gran parte de Anatolia el concepto del honor  está todavía sumamente arraigado. Las personas transgénero sufren unos  fuertes niveles de violencia por parte de sus comunidades, que se traslada también a sus familias. En muchas ocasiones es tal la presión social contra la familia de una persona transgénero, que es la propia familia la que mata a uno de sus miembros para limpiar el honor familiar.

Aunque la trans huya y se esconda en una  gran ciudad como Estambul, Ankara o Izmir, en ocasiones, es perseguida por algún familiar, normalmente un hermano o un primo para intentar encontrarla y acabar con su vida.

Es imposible para un persona trangénero turca vivir su condición de trans cerca de su familia. Ellas saben que tomar esa opción, es renunciar  para siempre  a sus seres queridos, e iniciar un camino de soledad lejos de los suyos.